Es evidente que todos somos diferentes, nacemos en distintas familias, provenimos de distintas culturas, nos diferenciamos en las costumbres, hasta en la ideología, las cosas que valoramos o los gustos que tenemos, pero queremos deciros que: SOMOS IGUALES.

Los hombres y las mujeres, en tanto que seres humanos, somos iguales, y esto hace que tengamos las mismas necesidades y los mismos derechos: a la educación, al trabajo, a un trato digno, a ser valorados, al respeto a nuestras ideas y decisiones, a ser libres.

Así debemos de luchar por la igualdad de oportunidades, es injusto que dependiendo del lugar, del país, de la familia, o del contexto en el que nace una persona, pueda tener acceso a determinadas cosas o no.

Agua, alimentos, educación, un trabajo digno, energía, medicamentos… son derechos negados a millones de personas. Hay necesidades básicas que cubrir y derechos universales a los que todo hombre y mujer debería de poder acceder sin importar nada más.

Juntos podemos lograr un mundo más justo ¿Te unes a nosotros?